-¿Qué sabrás tú del mar?
Sonríes.
[...]
-¿Qué sabrás tú del mar? -preguntó Sofía, un resquicio de rencor asomándole por las pestañas.
-Sólo espero salir de aquí antes de que la Marca nos devore.
-Dalo por hecho.
Un brillo dorado nació de pronto en su mano, y murió cuando una nube ocultó la luna.
-¿Qué es eso?
-Una moneda para Caronte.
Me llevó un rato responder. Podía sentir los mordiscos de la Marca, al compás de mis palpitaciones y de las olas.
-Esto no es el Estigia -objeté, como última salvación.
-Era broma -aseguró Sofía, casi riendo- Sólo es tu pistola.
Silencio.
-Sólo una pistola -añadió.
-¿Cuál es la diferencia?
2 protestas denegadas:
¡Mira que no saber las diferencias!
:)
PD: ¿Por qué te toco la moral? :$
A veces las diferencias más simples acaban siendo las más abismales.
Fantástico.
Publicar un comentario en la entrada